Tengamos un poco de imaginación... Supongamos por un momento que estamos a principios del siglo XXI. Las ciudades y pueblos tienen electricidad. Hay redes de alcantarillado en todos las zonas urbanizadas. El adsl de 10 MB está en todos los hogares. Hay paseos marítimos en las ciudades costeras, infraestructuras en todos los municipios... ¿TODOS? No. Un irreductible municipio galaico ser resiste siempre a la invasión de la modernidad.
Este municipio podría llamarse por ejemplo Porto do Son. Durante unos 20 años habría gobernado el PSOE de forma ininterrumpida, siendo en su primera legislatura en cohabitación con el BNG cuando más se hizo por dicho municipio. Luego, como todo gobierno, se hiría marchitando poco a poco, y en su última legislatura, salpicaría las portadas de la prensa local temas relacionados con el urbanismo. Tocarían elecciones como cada cuatro años, pero la prepotencia del alcalde en funciones y los escándalos en relación con el urbanismo salvaje le habrían pasado factura. Los resultados de las elecciones estarían muy reñidos, y por circunstancias que serían muy largas de explicar, el gobierno local pasaría en manos del PP, encabezado por un chaval de unos 35 años, inexperto en política y experiencia y título en hostelería por el restaurante familiar (además de una licenciatura en I+D) y otros tantos chavales de mas o menos la misma edad, también sin experiencia gobernar y administrar un municipio sin apenas infraestructuras, aparte de la pesca de bajura, y que quiere vivir del turismo.
Supongamos que en el ecuador de esa nueva legislatura, el alcalde, cuya silueta ya no se parecía a la de un corredor de fondo sino más bien a la de un glotón de la buena mesa, hubiera intencionadamente dejado actuar al Departamento de Costas del Ministerio de Fomento. Supongamos que en el municipio existiese una parroquia llamada Queiruga a la que siempre olvidaban en cuanto a infraestructuras se refiere, a pesar de tener una de las playas más bellas del municipio, aparte de un puerto natural al que sólo se podría acceder con marea alta, y que los pescadores de antaño le hubieran rendido culto a su patrona, la Virgen del Carmen, tallando una figura de la misma en una roca, sobre la cuál se hallaría un crucifijo y que no muy lejos se hallarían los restos de un castro celta, los cuales formaban ya parte de las cimentaciones de algunas casas o algún muro.
Supongamos pues que el Departamento de Costas quiere acometer unas obras en las cuales se construirá una pasarela de madera, los automóbiles ya no pueden aparcar para ir a la playa sino en la explanada donde se realizan las fiestas parroquiales y que en un "descuido" tipicamente español, un vehículo se hallara mal estacionado en un sitio concreto impidiendo así el acceso a ciertos vecinos residentes en las cercanias. Imaginense que los queirugueses (sería así como se llamarían a los habitantes de la parroquia) montan en pie de guerra y de nuevo branden las armas debido a las declaraciones de la máxima autoridad del municipio al oirle decir "En este pueblo mando yo y esto se hace porque yo lo digo" o sencillamente porque algunos tienen tierras cercanas donde se quiere obrar y por casualidad oyeron un "Si hay una tubería se pica y punto. Esto no tenía que estar ahí", a sabiendas de que la tubería en cuestión es de agua potable, y que abastece a los vecinos, siendo más antigua que la explanada donde se celebran las fiestas y que la denominada vulgarmente como "Ley de Costas", y claro, resultado: tubería picada y vecinos sin agua.
Los queirugueses, logicamente, convocarían al alcalde para que diera explicaciones de lo sucedido puesto que este no habría expuesto el proyecto para posibles alegaciones, al que este les hubiera contestado que iba a aparecer para darlas, siendo convocada también a la prensa local.
La prensa apareció. Los vecinos aún siguen esperando por el alcalde.
Esto sucedió ayer y el resto a lo largo de la semana pasada.
A LOS VECINOS DE QUEIRUGA, LO QUE LES URGE, ES LO QUE NO TIENEN, EL SANEAMIENTO QUE SE LES ESTA COBRANDO EN LOS IMPUESTOS MUNICIPALES Y NO ESA GILIPOLLEZ.
De todos modos, Sr. Alcalde, gracias por ahorrarnos el trabajo, la madera para la próxima hoguera de San Juan ya la tenemos en la pasarela.
Lo que más daño hace es la televisión.. ¿Por qué no llamais a España-Directo?
ResponderEliminarLa televisión ya vino, la local por desgracia, aunque mi primera opción hubiera sido contactar con el "Caiga", pero visto que la mosca cojonera ha desaparecido... Idea a proponer al presidente de la Asociación de Vecinos, pero visto como es, un cambia-chaquetas, mañana a lo mejor vuelve al pepé y azunto zanjado.
ResponderEliminareso no se llama prevaricación lo del alcalde? joder, si al final todos los del pp van a ir en el mismo saco. ultimamente no paran de salir en los periodicos y soltar pajas mentales del tipo "esto se parece a una dictadura". Anda hacedle un favor a este pais y mataros entre vosotros para saber quien sucede a marianito. apestais.
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