Se acaba el veranito. Y con ello, todo lo relacionado, o sea bañadores, toallas, tumbonas, chiringuitos, baños públicos, duchas, terracitas, fiestas de pueblo y compañia. Y los "guiris". Sobre todo, los guiris. Algunos ya pondrán el grito en el cielo, tachándome de racista o algo parecido. No me malinterpreteis, cuidado. Hace tiempo que dejaron de ser una especie protegida, al contrario, se convirtieron en una especie invasora, como las gaviotas en la costa o las palomas en la ciudad. Mejor dicho, como el cangrejo de río americano, destruye a la fauna autóctona allí por donde va, sin importarle un pepino el ecosistema. Pero cuando hablo de los guiris, los turistas o como diantres queráis llamarlos, no me refiero sólo a la gente que es natural de los países que están más allá de nuestras fronteras. Hago especialmente hincapié en los nuestros, los de aquí, los españoles 100% y de pura cepa, con todo lo que conlleva, es decir, la tontería española incluída, que tanto nos caracteriza muchas veces. Y me explico.
Vivo en una zona costera del litoral atlántico gallego, al suroeste de la provincia de A Coruña y norte de las Rías Baixas, y como tal, en verano, se parece más a un hormiguero que a una zona rural. La población se multiplica por diez. Por si no fuera poco, a la hora de regreso de las playas, las colas son kilométricas y los accesos a Santiago, de Compostela, escasos. Indiosincrasia "Made in Galicia", fruto de la herencia de Don Manuel.
Lo que pasa es que esta especie invasora perdió todo el respeto hacia la fauna autóctona. Lo mismo con el civismo. Perdón, corrección. Este último ya hace tiempo que lo perdieron, creo que fue en el 2000, en el año del famoso apagón que tanto nos rallaron en todos los informativos. Así que señores guiris (y señoras y señoritas, como diría la "miembra" del Gobierno de España, la Srta. Aído) cuando vayan ustedes a veranear a algún lugar, sea cual sea, he aquí unos cuantos consejos.
Cuándo entreis en un bar y pedís una consumición para tres, la tapa que se os da, y por cierto no se os cobra y que es obsequio de la casa, será la proporcional a la consumición, es decir una. Si quereis más tapas, aflojad la pasta en el bebercio. Asímismo al estar en una churrascada en un local de hostelería, véase bar, restaurante, cafetería y demás, os recomiendo que no mireis con ojos desorbitados a la bandeja de churrasco que sostiene el camarero al pasar, parece como si nunca vierais unas costillas de cerdo asadas, o mejor dicho, que acabais de ser recogidos por una patrullera de la benemérita después de estar sin comer quince días por culpa de una travesía en patera desde el continente africano. Tampoco os abalanceis como una manada de leones a una cebra al ser servidos. Vale que teneis hambre, pero... Lo mismo cuando estáis en el baño, es para lo que es, no para ducharse, afeitarse o lavar la sobaquera. No nos hace ni puñetera gracia tener que ir a por el traje de neopreno o la embarcación.
Al alquilar una casa en temporada estival, no dá derecho a quemarla, por mucho que os parezca desorbitado el precio de la misma. Efectivamente lo es pero nadie os obligó con una pistola a firmar el contrato, en este caso si lo hay. Tampoco mola mucho si sois vascos que enarboleis una sábana pidiendo libertad para los presos de ETA. En Euskadi, Cataluña, La Conchinchina o Abelleira sigue siendo apología del terrorismo, no libertad de expresión.
Al estar en la playa, ser respetuosos, si la playa tiene casi dos kilómetros de largo, no vayais a poneros justo pegados a una persona o un grupo de gente, ni que tuvierais "ciudaditis" o complejo de sardinas enlatadas, marca Escurís. Hay sitio de sobra. Para eso está el levante o el sur. Si teneis niños pequeños con vosotros en la playa y os piden ir al baño, no tirar los pañales en la letrina de susodicha construcción prefabricada puesta, por ejemplo, por el ayuntamiento. Atasca el cagadero. Las compresas también, por si no os habeis fijado. Al contrario, fijaros en que CERCA siempre suele haber contenedores de basura. Una revisión óptica no cuesta nada, vale que hay crisis, pero tampoco hay que pasarse. 0 euros sigue siendo 0 euros, incluso con el IVA correspondiente y dependiendo si sois asalariados o autónomos. Y eso de enterrarlos en la arena, que quereis que os diga, ahí no nace nada, no necesita abono. Al estar por las rocas, se recomienda que no arraseis con todo molusco viviente, que para eso hay que tener carné de pesca, lo de "yo no hablar tu idioma" ya no cuela, sobre todo si teneis acento andaluz o catalán. De la misma manera los pececitos que veis en las pozas no se comen, lo mismo con los cangrejos de color negro, salvo si estáis en una isla desierta. Los "ermitaños", lo mismo, y aún menos le dan sabor a la paella del domingo.Tampoco llameis a la protectora de animales o al SEPRONA al ver a un autóctono lanzar un pulpo contra las rocas con cierto énfasis. No lo está maltratando, sólo lo está ablandando para poder comerlo, aparte de descargar el estrés. Ya sabemos que hoy en día hay bicarbonato y congeladores, pero que quereis que os diga, para gustos se pintan colores. Las piedras, idem del lienzo, dejarlas estar donde están. El último veraneante denunciado por coger piedras de la playa, para con ellas construirse un chalé en primera línea de playa, está pudriéndose en alguna isla desierta remota, y el citado chalé ya no es de su propiedad, fruto de que el gobierno autónomo denunciara al guiri por supuesto expolio, las piedras en cuestión pertenecían a los restos de un castro, antiguo poblado de la era "castrexa" o "castreña", de los celtas, y el juez lo condenó a vivir como en aquellos tiempos, sin recurso moderno alguno.
Fijaros tambien donde aparcais, no es Madrid ni Barcelona por ejemplo, hay sitio de sobra. Estacionar en doble fila o en el espacio reservado a minusválidos sólo os traerá los consiguientes problemas, que los agentes del cuerpo de la policía local os multe por mucho que le digais o que algún miembro de la fauna autóctona haga alusión al honor de vuestra madre. Una linea amarilla pintada en el borde de la acera significa lo mismo que donde vivís, por mucho que esteis en una comunidad autónoma con lengua cooficial. Asimismo, si circulais por una carretera y veis una señal triangular con dos coches pintados, uno de color rojo y otro azul no significa "se permite a todo automóbil de color rojo adelantar" (más bien lo contrario para el nativo, "precaución, fijo que le adelanta un mongólico, extreme las precauciones"). Tampoco vale que vayais a 50 por hora en una zona de 80, la Ley General de Circulación lo permite, pero si quereis contemplar el paisaje, se os acoseja que pareis para estacionar a un lado de la carretera, vuestro oído lo agradecerá y dejará de pitar ya que nadie os estará poniendo a parir. Si quereis ir a paso de novia, hay muchos paquetes turísticos que incluyen paseo a caballo. Tampoco le cambieis los nombres a los topónimos, Sanjenjo en Galicia, no existe, es Sanxenxo, Portonovo, Pontedeume, etc. ¿A que no decís "Villanueva y la Gertrude" y si Vilanova i la Geltrú? Pues entonces.
Una última cosa, tampoco vayais a ligar con el pretexto de que sois de fuera, como hace tiempo que España está llena de turistas lo más probable es que os manden a freír espárragos y vayan con otro turista, eso si, sueco u holandés, por lo de que son más liberales...
Vivo en una zona costera del litoral atlántico gallego, al suroeste de la provincia de A Coruña y norte de las Rías Baixas, y como tal, en verano, se parece más a un hormiguero que a una zona rural. La población se multiplica por diez. Por si no fuera poco, a la hora de regreso de las playas, las colas son kilométricas y los accesos a Santiago, de Compostela, escasos. Indiosincrasia "Made in Galicia", fruto de la herencia de Don Manuel.
Lo que pasa es que esta especie invasora perdió todo el respeto hacia la fauna autóctona. Lo mismo con el civismo. Perdón, corrección. Este último ya hace tiempo que lo perdieron, creo que fue en el 2000, en el año del famoso apagón que tanto nos rallaron en todos los informativos. Así que señores guiris (y señoras y señoritas, como diría la "miembra" del Gobierno de España, la Srta. Aído) cuando vayan ustedes a veranear a algún lugar, sea cual sea, he aquí unos cuantos consejos.
Cuándo entreis en un bar y pedís una consumición para tres, la tapa que se os da, y por cierto no se os cobra y que es obsequio de la casa, será la proporcional a la consumición, es decir una. Si quereis más tapas, aflojad la pasta en el bebercio. Asímismo al estar en una churrascada en un local de hostelería, véase bar, restaurante, cafetería y demás, os recomiendo que no mireis con ojos desorbitados a la bandeja de churrasco que sostiene el camarero al pasar, parece como si nunca vierais unas costillas de cerdo asadas, o mejor dicho, que acabais de ser recogidos por una patrullera de la benemérita después de estar sin comer quince días por culpa de una travesía en patera desde el continente africano. Tampoco os abalanceis como una manada de leones a una cebra al ser servidos. Vale que teneis hambre, pero... Lo mismo cuando estáis en el baño, es para lo que es, no para ducharse, afeitarse o lavar la sobaquera. No nos hace ni puñetera gracia tener que ir a por el traje de neopreno o la embarcación.
Al alquilar una casa en temporada estival, no dá derecho a quemarla, por mucho que os parezca desorbitado el precio de la misma. Efectivamente lo es pero nadie os obligó con una pistola a firmar el contrato, en este caso si lo hay. Tampoco mola mucho si sois vascos que enarboleis una sábana pidiendo libertad para los presos de ETA. En Euskadi, Cataluña, La Conchinchina o Abelleira sigue siendo apología del terrorismo, no libertad de expresión.
Al estar en la playa, ser respetuosos, si la playa tiene casi dos kilómetros de largo, no vayais a poneros justo pegados a una persona o un grupo de gente, ni que tuvierais "ciudaditis" o complejo de sardinas enlatadas, marca Escurís. Hay sitio de sobra. Para eso está el levante o el sur. Si teneis niños pequeños con vosotros en la playa y os piden ir al baño, no tirar los pañales en la letrina de susodicha construcción prefabricada puesta, por ejemplo, por el ayuntamiento. Atasca el cagadero. Las compresas también, por si no os habeis fijado. Al contrario, fijaros en que CERCA siempre suele haber contenedores de basura. Una revisión óptica no cuesta nada, vale que hay crisis, pero tampoco hay que pasarse. 0 euros sigue siendo 0 euros, incluso con el IVA correspondiente y dependiendo si sois asalariados o autónomos. Y eso de enterrarlos en la arena, que quereis que os diga, ahí no nace nada, no necesita abono. Al estar por las rocas, se recomienda que no arraseis con todo molusco viviente, que para eso hay que tener carné de pesca, lo de "yo no hablar tu idioma" ya no cuela, sobre todo si teneis acento andaluz o catalán. De la misma manera los pececitos que veis en las pozas no se comen, lo mismo con los cangrejos de color negro, salvo si estáis en una isla desierta. Los "ermitaños", lo mismo, y aún menos le dan sabor a la paella del domingo.Tampoco llameis a la protectora de animales o al SEPRONA al ver a un autóctono lanzar un pulpo contra las rocas con cierto énfasis. No lo está maltratando, sólo lo está ablandando para poder comerlo, aparte de descargar el estrés. Ya sabemos que hoy en día hay bicarbonato y congeladores, pero que quereis que os diga, para gustos se pintan colores. Las piedras, idem del lienzo, dejarlas estar donde están. El último veraneante denunciado por coger piedras de la playa, para con ellas construirse un chalé en primera línea de playa, está pudriéndose en alguna isla desierta remota, y el citado chalé ya no es de su propiedad, fruto de que el gobierno autónomo denunciara al guiri por supuesto expolio, las piedras en cuestión pertenecían a los restos de un castro, antiguo poblado de la era "castrexa" o "castreña", de los celtas, y el juez lo condenó a vivir como en aquellos tiempos, sin recurso moderno alguno.
Fijaros tambien donde aparcais, no es Madrid ni Barcelona por ejemplo, hay sitio de sobra. Estacionar en doble fila o en el espacio reservado a minusválidos sólo os traerá los consiguientes problemas, que los agentes del cuerpo de la policía local os multe por mucho que le digais o que algún miembro de la fauna autóctona haga alusión al honor de vuestra madre. Una linea amarilla pintada en el borde de la acera significa lo mismo que donde vivís, por mucho que esteis en una comunidad autónoma con lengua cooficial. Asimismo, si circulais por una carretera y veis una señal triangular con dos coches pintados, uno de color rojo y otro azul no significa "se permite a todo automóbil de color rojo adelantar" (más bien lo contrario para el nativo, "precaución, fijo que le adelanta un mongólico, extreme las precauciones"). Tampoco vale que vayais a 50 por hora en una zona de 80, la Ley General de Circulación lo permite, pero si quereis contemplar el paisaje, se os acoseja que pareis para estacionar a un lado de la carretera, vuestro oído lo agradecerá y dejará de pitar ya que nadie os estará poniendo a parir. Si quereis ir a paso de novia, hay muchos paquetes turísticos que incluyen paseo a caballo. Tampoco le cambieis los nombres a los topónimos, Sanjenjo en Galicia, no existe, es Sanxenxo, Portonovo, Pontedeume, etc. ¿A que no decís "Villanueva y la Gertrude" y si Vilanova i la Geltrú? Pues entonces.
Una última cosa, tampoco vayais a ligar con el pretexto de que sois de fuera, como hace tiempo que España está llena de turistas lo más probable es que os manden a freír espárragos y vayan con otro turista, eso si, sueco u holandés, por lo de que son más liberales...
Joder, anda que no pides nada. Aunque estoy de acuerdo en todo lo que sugieres.
ResponderEliminarPor cierto, guardo unos gratos recuerdos de mis vacaciones en Vigo, allá por los 90, cuando era un veinteañero.
Un abrazo.
jajajajajajjajajj....................
ResponderEliminarwenisimo .....mi enhorabuena
¿Debo entender que los vascos somos guiris en Galicia?
ResponderEliminarMe ha hecho gracia lo de que tu abuelo te llevaba a tomar una Mirinda. A mi también.jajajjaajaja
ResponderEliminar@Qué broma es esta
ResponderEliminarEntiende lo que quieras, pero el término "guiris" no sólo se aplica a los que son naturales de fuera de España, sino también a los que no son propiamendte dicho de nuestro lugar de residencia. Por lo menos donde yo vivo.