Anoche tocó concierto. No lo tenía planeado la verdad, pero éstas cosas, cuando surgen, hay que pillarlas al vuelo. Es como un cosquilleo un tanto singular. Así que después de tomarnos unas cañas, ver actuar a un payaso, de los de verdad, que de los otros los veos todos los días, y “escuchar” en un garito a un “cantautor” que no tenía ni para zapatillas deportivas versionando temas, decidimos levar el ancla y regresar a puerto. Eso, hasta que me apareció el cosquilleo. Y aún por encima, con fiesta 100 Pipers en el garito de siempre, como estamos en Galicia lo llamaremos 100 Gaiteiros. Creo que mi novia debió de temerse lo peor… Que tuviera el cuerpo golfo. Eso es cuando los viernes me invaden unas ganas de juerga de la ostia y la hora de regreso de francos se sitúa sobre las 06.00 horas. Pero ayer, no. No tenía el Cuerpo Golfo.
Efectivamente, en principio iba quedarme un poquito en la fiesta 100 Gaiteiros, para ver que regalo(s) pillaba… En principio. Porque ahí es cuando apareció el cosquilleo ese tan singular, así que decidí acercarme hasta un palco que habíamos visto camino del cantautor que tenía los tenis pidiendo pasar la ITV en el zapatero. Y premio. Ya al acercarme se me empezaron a poner los pelos de punta. TEMAZO. Sultans of Swing. Me acerco en primera fila y me fijo en la guitarra solista. Otra vez los pelos de punta. He sido músico, y aún lo soy aunque ya no toque. En mi vida he visto músicos de todo tipo, he ido a conciertos, escuché y vi a los mejores, pero ver a otra gente, aparte de servidor, que toque la Stratocaster de la misma manera tan especial que lo hace Mark Knopfler, este es el 5º que veo, como mucho.
Y siguieron los temazos. Pink Floyd y su muro, Janis Joplin y su Bobby McGee, Gary Moore, Loquillo, otras cuantas veces los Dire Straits y otros tantos temazos con los cuales crecí. Hasta el final me quedé
Me fui para la 100 Gaiteiros’s party, y premio. Tengo la suerte de conocer a todos los camareros y a los dueños, así que cayeron unos rascas. 4 regalos. 1 par de auriculares, 2 porta cd’s y lo mejor LA CAMISETA, que es lo que quería. El próximo viernes toca la fiesta Barceló. Espero que los regalos sean mejores.
He sido, por un día, niño bueno y la hora de regreso, las 02.45.
LOS VIEJOS ROCKEROS NUNCA MUEREN…
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